25 de agosto,

¿Problemas de memoria?

La Biblia en un año: Salmo 119:1-88, 1 Corintios 7:20-40

En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti. –Salmo 119:11.


En un mundo de teléfonos móviles y aquellos que se marcan con un solo botón, nuestra capacidad de recordar puede sufrir un corto circuito porque confiamos en artefactos tecnológicos. Un artículo del diario Los Angeles Times dice que en años pasados, cuando marcábamos números de teléfono, la «repetición... los grababa lentamente en la memoria de largo plazo». El uso diario proporcionaba un repaso constante. Antes me sabía todos los números de familiares y amigos, pero hoy, todo lo que tengo que hacer es apretar un botón.

Dejar que un número de teléfono se nos vaya de la memoria puede ser trivial, pero mantener un dominio mental de la Palabra de Dios es de máxima importancia. Dawson Trotman, fundador del ministerio Los Navegantes, dijo que los tres principios para memorizar las Escrituras son: ¡repasar, repasar y repasar! Hace mucho hincapié en que se memorice la referencia junto con el texto, y cree que cualquiera que aprenda un versículo y lo repase diariamente durante siete semanas nunca lo olvida.

El salmista dijo: «En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti.... En tus mandamientos meditaré; consideraré tus caminos... no me olvidaré de tus palabras (Salmo 119:11,15-16).

La meta de grabar las Escrituras en la mente es que llene nuestros corazones y motive nuestras acciones. La memorización abre la puerta mental a la Palabra de Dios. El repaso le da un hogar permanente en nuestros corazones. –

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