4 de diciembre,

¿Qué tipo eres tú?

La Biblia en un año: Ezequiel 47-48, 1 Juan 3

Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros. –1 Juan 4:11.


Alguien dijo: “Hay dos tipos de personas en el mundo: los que entran en una habitación y dicen: “¡Aquí estoy!”, y los que entran y dicen: “¡Ah! ¡Ahí estás!”“

¡Qué distintos son esos dos enfoques! Uno dice: “¡Mírame! Necesito atención.” El otro dice: “Háblame de ti.” Uno dice: “Soy importante.” El otro dice: “Tú eres importante.” Uno dice: “El mundo gira a mi alrededor.” El otro dice: “Estoy aquí para servirte.”

¿No sería maravilloso ser conocido como la segunda clase de persona, alguien que a los demás les encante tener cerca? ¿Alguien que exhibe el amor de Cristo abiertamente y sin vergüenza?

El Nuevo Testamento nos hace algunas sugerencias prácticas para llegar a ser la clase de persona que demuestra el amor de Cristo. Se nos dice que nos prefiramos unos a otros (Romanos 12:10), que nos edifiquemos unos a otros (Romanos 14:19), que nos preocupemos los unos por los otros (1 Corintios 12:25), que nos sirvamos los unos a los otros (Gálatas 5:13), que llevemos los unos las cargas de los otros (Gálatas 6:2), que nos perdonemos unos a otros (Colosenses 3:13), que nos consolemos unos a otros (1 Tesalonicenses 5:11), y que oremos los unos por los otros (Santiago 5:16).

Debe haber sólo una clase de cristiano: la clase que se ama el uno al otro. ¿Qué clase eres tú?

LA GENTE QUE TIENE UN CORAZÓN PARA DIOS TIENE UN CORAZÓN PARA LA GENTE.

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