5 de diciembre,

Rehusemos el camino fácil

La Biblia en un año: Daniel 1-2, 1 Juan 4

Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse... . –Daniel 1:8.


Al mirar por la ventana de un avión, uno puede ver el cauce serpentino de los ríos. Excepto algunas vías fluviales hechas por el hombre, todos los ríos tienen una cosa en común: todos son torcidos. La razón es sencilla: siguen el curso de menor resistencia. Los ríos buscan la manera de evitar cualquier cosa que obstruya su flujo porque toman el camino fácil.

Lo mismo se puede decir de algunas personas. Puesto que no resisten al diablo, ceden a la tentación y se desvían del camino que Dios quería que siguieran. A diferencia de Daniel, el cual “propuso en su corazón no contaminarse” (Daniel 1:8), se doblegan a los placeres mundanos y transigen en lo que saben es correcto.

En una carta a los seguidores de Cristo, Juan dijo que podemos ser victoriosos en nuestra lucha contra el mal “porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo” (1 Juan 4:4). En vez de ser vencidos podemos ser vencedores. Nada debería detenernos del rumbo que Dios quiere que tomemos. No tenemos que ceder a la tentación ni al enemigo. El Espíritu Santo que vive en nosotros nos fortalecerá para que podamos estar firmes.

No nos vamos a “torcer” si rehusamos seguir el camino de menor resistencia.

NO TE VAS A DESVIAR DEL CAMINO ESTRECHO Y RECTO.

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