23 de diciembre,

El mensaje de Nahum

La Biblia en un año: Nahúm 1-3, Apocalipsis 14

Jehová es tardo para la ira y grande en poder, y no tendrá por inocente al culpable... . –Nahúm 1:3.


Si alguna vez has leído el libro de Nahúm es probable que digas: “No hay mucho gozo en ese libro.” Eso es porque Nahúm habló de la destrucción de Asiria y su ciudad capital, Nínive.

Nahúm reveló el lado airado de Dios cuando reñía contra Asiria (2:13; 3:5). Muchos años antes, en misericordia y por sus propios propósitos, Dios había enviado al renuente profeta Jonás a predicar en Nínive. En aquel momento, la gente se arrepintió y la ciudad fue librada.

Pocas cosas son peores que arrepentirse de arrepentirse, pero eso fue lo que le pasó a Asiria. Una generación después regresaron a sus antiguos caminos malvados. Entonces Asiria atacó a Israel y Dios decidió castigarla.

“Jehová es tardo para la ira” (1:3). Pero es justo y no va a dejar que el pecado quede impune (1:3-6). Nínive estaba a punto de enterarse.

Tal vez fue por eso que me sentí tan perturbado después de conversar con un viejo amigo. Durante muchos años, él profesó ser creyente, pero entonces le dio la espalda a Cristo. Su deserción suscita la pregunta de si es un cristiano descarriado, o quizás alguien que nunca creyó de verdad. En cualquier caso, ese señor se va a enterar de que Dios no deja el pecado impune.

Señor Jesús, te suplico que me protejas de arrepentirme alguna vez de mi arrepentimiento. Amén.

UNA VEZ NOS VOLVEMOS DEL PECADO NO DEBE HABER VUELTA ATRÁS.

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