24 de diciembre,

Aprendiendo a andar

La Biblia en un año: Habacuc 1-3, Apocalipsis 15

Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él. Colosenses 2:6.


Entre andar y caerse hay sólo un paso. Es por eso que para un niñito puede ser aterrador aventurarse a andar sobre dos piernas tambaleantes. Sin embargo, los niños siguen intentándolo hasta que andar se convierte en su segunda naturaleza.

Esto es igual que aprender a “andar” como cristiano. Ponemos en práctica nuestra fe paso a paso. El pastor y escritor F. B. Meyer explica: “Recibimos a Jesús en nuestros corazones por fe.... De la misma manera debemos vivir siempre y en todo lugar, recibiendo de Él, por fe, gracia sobre gracia, y permitiendo que lo que Él obre en nosotros dé como resultado toda forma de piedad, sensibilidad y semejanza a Cristo. Esta práctica de recurrir a Jesús en busca de gracia en cada circunstancia de la vida tiende a hacerse más y más habitual.”

Pablo apremió a los creyentes a vivir por fe de manera que llegasen a estar firmemente establecidos en su andar con Cristo (Col. 2:6, 7). Esto se logra centrando los pensamientos en Él: lo que ha hecho, lo que está haciendo ahora, y lo que hará por nosotros. Nos aventuramos al depender completamente en Él, obedecer sus mandamientos y poner en práctica sus enseñanzas.

Andar con Cristo puede a veces ser aterrador, pero es la única manera de progresar en nuestro desarrollo espiritual. ¿Estás andando con Él hoy?

No puedes correr la carrera hasta que no aprendas a andar.

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