27 de diciembre,

Lecciones del pasado

La Biblia en un año: Zacarías 1-4, Apocalipsis 18

... Toma a Marcos y tráele contigo, porque me es útil para el ministerio. –2 Timoteo 4:11.


Todos tenemos remordimientos sobre el pasado y tratamos de olvidar nuestros pecados y errores. Nos sentimos como el personaje de la tira cómica Rabanitos que dijo: “Tal vez debamos pensar solamente en hoy.” Carlitos le contesta en desacuerdo: “No, eso es rendirse. Yo todavía espero que ayer mejore.”

Sabemos que no podemos cambiar lo que pasó ayer. Pero sí podemos aprender de los pecados y errores de ayer, y con la ayuda de Dios, podemos usar ese conocimiento para hacer un mañana mejor.

Eso fue lo que hizo Juan Marcos. Empezó en un viaje misionero con Pablo y Bernabé, pero cuando entraron en Asia Menor, él los abandonó y regresó a su casa (Hechos 13:13; 15:38). No se nos dice por qué se fue, pero el apóstol Pablo lo consideró una deserción vergonzosa.

Posteriormente, Marcos se convirtió en colaborador de Bernabé (15:39). No conocemos los detalles, pero en algún momento, Marcos debe haber cambiado y debe haberse reconciliado con Pablo (Colosenses 4:10-11). Cuando Pablo estaba en prisión esperando ser ejecutado, pidió a Timoteo que fuera y llevara consigo a Marcos. Indicó que éste era “útil para el ministerio” (2 Timoteo 4:11).

No podemos borrar el ayer, pero podemos aprender de él. Cuando llevamos nuestros pecados y errores al Señor y buscamos su ayuda, podemos ser mejores hoy y mañana.

EL FRACASO NUNCA ES DEFINITIVO SI EMPIEZAS DE NUEVO CON DIOS.

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