10 de enero,

Por el nombre del Señor

La Biblia en un año: Génesis 25-26, Mateo 8:1-17

... estoy dispuesto no sólo a ser atado, más aun a morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús. –Hechos 21:13.


Unos ladrones asaltaron una vez a Matthew Henry, el famoso erudito bíblico. En su diario escribió: «Quiero dar gracias primero, porque nunca antes me habían robado; segundo, porque me quitaron la cartera y no la vida; tercero, porque aunque se lo llevaron todo, no era mucho; y cuarto, porque me robaron a mí y no fui yo quien robó.»

Para Matthew Henry, hacer la voluntad de Dios era mucho más importante que lo que le sucedió. El apóstol Pablo también exhibió esa actitud cuando le hablaron de su futuro. Aunque el profeta Agabo predijo su encarcelamiento en Jerusalén (Hechos 21:10-11), no pudieron hacer desistir a Pablo. Su deseo era hacer la voluntad de Dios y cumplir el propósito que Él tenía para Pablo en la vida, independientemente de lo que le sucediera. Pablo quería obedecer al Señor por Su nombre.

Ninguno de nosotros sabe lo que traerá el mañana. A veces la voluntad de Dios implica caminar por «el valle de sombra de muerte» (Salmo 23:4). Otras veces, tal vez tengamos que optar por el sendero de la dificultad porque deseamos hacer lo correcto y no lo que es fácil.

En todas las dificultades de la vida podemos recordar que obedecer la voluntad de Dios «por el nombre del Señor Jesús» (Hechos 21:13) es muchísimo más importante que lo que nos pueda suceder.

LO QUE NOSOTROS LLAMAMOS ADVERSIDAD, DIOS LO LLAMA OPORTUNIDAD.

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