13 de enero,

Nuestro mensaje

La Biblia en un año: Génesis 31-32, Mateo 9:18-38

Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado. –1 Corintios 2:2.


He oído a algunas personas decir que el Señor a veces usa himnos sencillos para comunicarles profundas verdades. Himnos como «Al Cristo vivo sirvo» y «Grande es tu fidelidad» los han estremecido como si escucharan esas verdades por primera vez.

Algo similar me sucedió a mí en 1986. Asistí a una convención que atrajo a 10.000 evangelistas de muchos países. Nuestra preocupación común era llevar el plan de salvación de Dios a nuestro mundo perdido y necesitado. A medida que asistía a seminarios y escuchaba a oradores brillantes, empecé a preguntarme si la urgente tarea de evangelización estaba más allá de mi capacidad. Entonces invitaron a una cantante al escenario. Mi espíritu se elevó con tranquilidad y confianza cuando su rica voz proclamó: «La gente necesita a Dios». Ella nos recordó en aquella canción que la gente que nos rodea necesita escuchar de Jesús y poner su fe en Él.

Compartir el evangelio significa compartir a Cristo, su muerte y resurrección con personas perdidas en el pecado. Pablo dijo que él no ministraba con elocuencia ni sabiduría del mundo. Optó por no saber nada «sino a Jesucristo, y a éste crucificado» (1 Corintios 2:2).

Sí, hay mucho que aprender, pero la clave de ese conocimiento es conocer al Señor. Por eso la gente lo necesita a Él. Recuerda, nuestro mensaje es Cristo. –JEY

MIENTRAS MÁS PIENSES EN CRISTO, MÁS HABLARÁS DE ÉL.

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