14 de enero,

Jaujau

La Biblia en un año: Génesis 33-35, Mateo 10:1-20

¿Quién nos separará del amor de Cristo?... –Romanos 8:35.


Nunca olvidaré a Jaujau, un perrito de trapo que Randy, uno de mis hijos, adoptó cuando era niño. Jaujau era la posesión más querida de Randy. Tenía otros juguetes que habían costado mucho más, pero ninguno era tan amado.

A Jaujau lo abrazaban y lo arrastraban a todas partes, y con el tiempo llegó a ensuciarse increíblemente. Limpiarlo era un grave problema porque no podíamos separar a Jaujau del muchacho. Lavar al perrito empeoró las cosas: todo el relleno de Jaujau se salió. Al final no era más que una bola de trapos raídos y sucios. ¡Pero cuánto lo querían!

Nosotros somos los «perritos de trapo» de Dios. Aunque el pecado nos ha dañado y ensuciado, Él nos quiere sin medida. Cuando ponemos nuestra fe en Cristo como Salvador, Él nos mira a ti y a mí y dice: «¡Eres mío!» Dios nos ama y nunca nos va a dejar (Romanos 8:35-39).

Esa perspectiva nos puede dar una paz y una confianza increíbles en la vida. No tenemos que ir aprisa por la vida buscando siempre la aprobación de aquellos que nos rodean. Y no tenemos que probarle nada a Dios, porque no nos queda nada por probar. Nos envuelve su amor incansable, implacable, infinito y eterno. –DHR

NO HAY GOZO MAYOR QUE SABER QUE DIOS NOS AMA.

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