15 de febrero,

Verdadera grandeza

La Biblia en un año: Levítico 17-18, Mateo 27:27-50

Bienaventurado el hombre que teme a Jehová... –Salmo 112:1.


Un artículo de la revista Time preguntaba por qué tantas mujeres en la sociedad de hoy optaban por no casarse. La escritora Melissa Bank dio la respuesta claramente. Escribió: «Admitámoslo. Una no quiere simplemente un hombre en su vida. Una quiere un gran hombre en su vida.»

Claro, la definición de «gran» podría significar diferentes cosas para diferentes personas. No obstante, la Biblia enseña que la verdadera grandeza es resultado de estar aprobado y bendecido por Dios.

Mira la descripción que hace el Salmo 112 de un hombre «bienaventurado», aquel que disfruta de la aprobación de Dios: teme al Señor (v.1), se deleita en los mandamientos de Dios (v.1), es justo (v.3), es misericordioso y clemente (v.4), es generoso (v.5), su confianza en Dios es firme (v.7), se siente seguro y no tiene miedo (vv.7-8). ¡Qué características! Esas son las marcas de un verdadero gran hombre.

Obviamente, esas elevadas cualidades del carácter no están limitadas a los varones. Esa sería una lista de verificación muy eficaz para todos los que nos esforzamos por vivir como Dios quiere que vivamos.

Por medio de la capacitación del Espíritu Santo, ojalá que todos vivamos de tal manera que nos caractericemos por ser grandes a los ojos de Dios. Cuando lo hagamos, otros lo notarán, y entonces podremos reflejar toda alabanza y dirigirla hacia Él. 

LA PIEDAD ES VERDADERA GRANDEZA.

<···Indice