17 de febrero,

La creencia más básica

La Biblia en un año: Levítico 21-22, Mateo 28

Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo... –Juan 17:3.


Adolfo Hitler estaba muerto. Alemania estaba embarcada en la abrumadora tarea de reconstruirse a sí misma como nación. El teólogo alemán Karl Barth acababa de regresar del exilio en Suiza a la Universidad de Bonn. Con el ruido de fondo de las grúas y las máquinas excavadoras, Barth empezó su primera charla a una clase de estudiantes cansados de la guerra. Su primera oración fue: «Yo creo en Dios.»

«Yo creo en Dios.» Esa es una afirmación básica de nuestra fe cristiana. De hecho, esa declaración es el fundamento sobre el cual vemos todo el tiempo y la eternidad.

Esa creencia es el único fundamento sólido para reconstruir una nación o una vida. Si ignoramos a Dios, el mejor de los esfuerzos humanos a la larga se derrumbará y demostrará así que no tiene valor eterno.

Sin embargo, debemos estar seguros de que el Dios en quien creemos es uno, verdadero y está vivo (Hebreos 11:6). Debemos creer en el Dios que se ha dado a conocer en la Biblia y por medio de la persona y obra de Jesucristo. Jesús dijo a su Padre celestial: «Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado» (Juan 17:3).

Realmente, esa es la creencia más básica de todas. ¿Crees eso?

EL ÚNICO FUNDAMENTO SÓLIDO PARA CONSTRUIR UNA VIDA ES LA CREENCIA EN DIOS.

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