24 de febrero,

¿Cansado de maná?

La Biblia en un año: Números 9-11, Marcos 5:1-20

... y los hijos de Israel también volvieron a llorar y dijeron: ... nada sino este maná ven nuestros ojos. –Números 11:4,6.


Una pareja joven se mudó a Banff. Este paraíso vacacional, ubicado en el corazón de las montañas Rocosas canadienses, está rodeado de majestuosas montañas. La impresionante belleza de las laderas cambia con las estaciones: nieve resplandeciente, flores silvestres brillantes, hojas de otoño doradas.

Durante el primer año o algo así, cada vez que la pareja salía se detenía a admirar la belleza de su paisaje montañoso. Estaban seguros de que nunca se cansarían de las gloriosas vistas que los rodeaban. Pero se cansaron. Empezaron a ignorar toda aquella belleza. Al poco tiempo se había hecho tan familiar para ellos que ya nos los emocionaba.

Esto me recuerda a los israelitas. Después de escapar de Egipto al desierto se les acabó la comida. Pero Dios escuchó su clamor y los alimentó sobrenaturalmente con un suministro diario de maná. Al principio deben haberse impresionado con la increíble provisión de Dios. Después de un tiempo, se cansaron de la misma comida día tras día. Lo conocido había perdido su atractivo.

¿Alguna vez te has sentido apático ante todas las bendiciones que Dios derrama sobre ti cada día? No las des por sentado. Recuerda dar gracias a Dios por tu maná diariamente: la vida y la fortaleza y las incontables cosas buenas que Él da todos los días.

SI NO CONTAMOS NUESTRAS BENDICIONES MULTIPLICAMOS NUESTROS PROBLEMAS.

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