7 de julio,

«¡Haz lo mejor que puedas!»

La Biblia en un año: Job 34-35, Hechos 15:1-21

... teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada,... úsese.... –Romanos 12:6.


Cuando Leonardo da Vinci era todavía un pupilo, su maestro, que era un anciano bien conocido, le pidió que terminara una pintura que él había empezado. El joven da Vinci admiraba tanto la habilidad de su maestro que al principio declinó la oferta respetuosamente. Pero su maestro no aceptó la excusa. Sencillamente dijo: «¡Haz lo mejor que puedas!»

Tembloroso, Da Vinci tomó el pincel y comenzó. Con cada pincelada su mano se hacía más firme a medida que despertaba el genio que había en él. Al poco tiempo estaba tan ensimismado en su obra que olvidó su timidez. Cuando acabó la pintura, llevaron al frágil y débil maestro al estudio para que la viera. Abrazando a su estudiante exclamó: «Hijo, yo no pinto más.»

Todo cristiano tiene habilidades únicas dadas por Dios. Sin embargo, algunos creyentes se sienten inferiores porque no tienen tanto talento como los demás. Pero no debemos pensar de esa forma. Dios no nos hace responsables de lo que no tenemos. Él quiere que descubramos y desarrollemos las habilidades que sí tenemos.

Claro que no todos podemos ser un Leonardo da Vinci. Pero no tenemos que serlo. El apóstol Pablo dijo: «Se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel» (1 Corintios 4:2). Eso significa que hemos de hacer lo mejor que podamos y dejar los resultados a Dios. ¿Quién sabe? ¡Puede que nos sorprendamos de nosotros mismos!

LA MAYOR HABILIDAD ES LA CONFIABILIDAD

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