24 de julio,

Una lección potente

La Biblia en un año: Salmos 35-36, Hechos 25

... todo lo que es de buen nombre... en esto pensad. –Filipenses 4:8.


En 1892, John Hyde abordó un barco en el puerto de Nueva York y salió para la India. Su meta era proclamar el evangelio a personas que no habían oído hablar de Jesús. Durante los siguientes 20 años, se ganó el apodo de «el Hyde que ora», porque a menudo pasaba horas, e incluso muchos días, en oración por la salvación de los incrédulos y el reavivamiento de los seguidores de Cristo.

En una ocasión, Hyde estaba disgustado con la frialdad espiritual de un pastor, por lo que empezó a orar: «Padre, tú sabes lo frío que está ____». Pero fue como si un dedo hubiera impedido que sus labios pronunciaran el nombre del hombre.

Hyde se horrorizó al darse cuenta de que había juzgado al hombre muy duramente. Confesó su espíritu crítico y luego decidió no centrarse en las faltas de los demás, sino en verlos como personas a quienes Dios ama. Hyde pidió al Señor que le mostrara las cosas que eran «de buen nombre» (Filipenses 4:8) en la vida del pastor, y alabó a Dios por las virtudes que tenía ese hombre. Hyde se enteró después de que durante ese tiempo exactamente, la vida espiritual del pastor se revitalizó.

No nos dediquemos a buscar faltas... ni siquiera en la oración. Podemos seguir el ejemplo de Pablo y centrarnos en lo que Dios ha hecho y puede hacer en las vidas de los demás (Efesios 1:17-21). En lugar de orar contra la gente, oremos por ellos.

DA DE GRACIA Y NO BUSQUES FALTAS.

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