9 de junio,

De siervo a Salvador

La Biblia en un año: 2 Crónicas 32-33, Juan 18:19-40

. . . se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. --Filipenses 2:8.


Algunos eruditos bíblicos creen que Filipenses 2:6-11 puede haber formado parte de un antiguo himno cristiano. Los creyentes alababan al Hijo de Dios porque «se despojó a sí mismo» (v.7) y escogió dejar de lado sus propios derechos y privilegios para convertirse en hombre. Y no cualquier hombre, sino un siervo humilde. Como hombre, Jesús se dio a Sí mismo para morir como un criminal en una cruz de ejecución romana. ¡Qué alto estaba y cuánto bajó!

Sin embargo, mira lo que cantaban los antiguos cristianos. Alababan a Jesucristo, quien un día será reconocido por todos como Señor y Rey, y reinará con un triunfo glorioso (v.11).

Hace algunos años, una tarjeta cristiana captó la verdad de este himno y la ironía de lo que Jesús hizo. En el frente de la tarjeta había un montaje de muchos reyes y dictadores que han vivido a lo largo de la historia. Alejandro Magno, Julio César, Napoleón Bonaparte, Adolfo Hitler, Vladimir Lenin. El pie de la tarjeta decía: «La historia está llena de hombres que querían ser dioses.» Luego, en la parte de adentro estaban estas palabras: «Pero sólo un Dios quiso ser hombre.»

Todavía cantamos acerca de ese Dios y lo adoramos, el cual se hizo siervo para convertirse en nuestro Salvador. Su ejemplo nos inspira para seguir sus pisadas, morir al yo y servir a las necesidades de los demás.

EN CRISTO, DIOS VELÓ SU DEIDAD PARA SERVIR Y SALVAR A LA HUMANIDAD.

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