22 de junio,

Escucha con paciencia

La Biblia en un año: Ester 6-8, Hechos 6

Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten. --Colosenses 3:21.


Hay una calcomanía que dice: «¿Has abrazado a tu hijo hoy?» Es un recordatorio a los padres de que han de comunicar su amor en maneras tangibles. Aunque abrazar es importante, es necesario hacer otra pregunta importante: «¿Has escuchado a tu hijo hoy?»

La respuesta que demos tiene el poder de afirmar o frustrar a nuestros hijos.

Considera a un muchacho llamado Carlitos, cuya mamá le dijo que se preparara para la fiesta de cumpleaños de su amigo. «¡Pero mamá!» Su madre lo interrumpió impacientemente: «No quiero discusiones. Báñate y vístete ahora mismo.» Carlitos protestó de nuevo: «¡Pero mamá!» «Hazlo --lo interrumpió ella de nuevo-- quieras o no.»

Después de más protestas, Carlitos finalmente fue empujado por la puerta con un regalo de cumpleaños en las manos. Cuando procedió a tocar duro su propia puerta, su mamá la abrió enojada y escuchó estas palabras: «¡Pero mamá, la fiesta es mañana!»

En Colosenses 3:21, Pablo escribió: «No exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten.» Si no escuchamos a nuestros hijos se frustrarán y se desalentarán por nuestra falta de preocupación por ellos.

Hoy, aparta tiempo para escuchar con paciencia a tus hijos. Escuchar es una manera de mostrar interés.

PUEDES DECIR «TE QUIERO» APARTANDO TIEMPO PARA ESCUCHAR.

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