5 de marzo,

No nos aferremos

La Biblia en un año: Números 34-36, Marcos 9:30-50

Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir! –2 Pedro 3:11.


Un turista estadounidense viajó a Polonia para visitar a un respetado maestro religioso que era conocido por su sabiduría. El visitante notó que el cuarto del hombre no tenía nada más que una mesa, una silla y algunos libros. Desconcertado por tal austeridad preguntó: «¿Dónde están sus muebles?» El maestro contestó: «¿Mis muebles?» «¿Dónde están sus muebles, mi amigo?» El estadounidense contestó: «¿Muebles? Yo soy sólo un turista que está de paso.» «También yo», dijo el hombre.

Puesto que es verdad que todos estamos de paso en este mundo, necesitamos aprender a no aferrarnos tanto a las posesiones terrenales. La siguiente declaración, hecha por Jesús, puede ayudarnos: «... la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee» (Lucas 12:15). En vez de adquirir cosas terrenales y aferrarnos mucho a ellas, debemos seguir la guía que nos da el Salvador: «No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo...» (Mateo 6:19-20).

Si estás demasiado preocupado con tu auto, casa, ropa o cuenta bancaria, pídele a Dios que te ayude a aprender lo que significa hacerse tesoros en el mundo venidero.

AFÉRRATE MUCHO A LO ETERNO, NO A LO TEMPORAL.

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