17 de marzo,

Primero pesca

La Biblia en un año: Deuteronomio 30-31, Marcos 15:1-25

Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. –Marcos 1:17.


En uno de mis álbumes de fotografía tengo una foto de un amigo que está meciendo –no, abrazando– a un pez grande como si acabara de encontrar a un amigo que se había perdido hacía mucho tiempo. Y yo me pregunto: «¿Por qué se estará sonriendo con ese pez?» Entonces recuerdo: ¡Fue la primera trucha arco iris que pescó!

Recuerdo bien a mi primer «pez». Estaba conduciendo y pensando en lo que me dijo un amigo el día antes. Él por lo general lleva a la gente a la fe en Jesucristo, y yo le había preguntado cómo sabía que ellos estaban dispuestos a hablar de cosas espirituales. «Es fácil –contestó–. Les pregunto.»

«Bueno –me digo a mí mismo– yo puedo hacer eso. Le preguntaré a la próxima persona que encuentre.»

Resultó que la próxima persona con la que me encontré era un estudiante en la carretera que estaba pidiendo que alguien lo llevara en el auto. Lo invité a venir conmigo y conversamos un rato. Cuando estábamos llegando a su destino me volví a él y le pregunté: «¿Tienes algún interés en las cosas espirituales?» Él me miró un momento y contestó: «Toda la vida he estado buscando a Dios. ¿Me puede decir cómo conocerlo?» Él fue mi primer «pez» (Marcos 1:17).

No todos nuestros esfuerzos son tan gratificantes, pero por ahí hay gente a quien el Espíritu de Dios está guiando al Salvador (Juan 6:44). Tú puedes formar parte de ese proceso. No hay gozo mayor que ser pescador de hombres. –DHR

LOS PESCADORES DE HOMBRES ECHAN SUS REDES POR FE Y LAS SACAN CON AMOR.

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