25 de mayo,

Calma bajo presión

La Biblia en un año: 1 Crónicas 25-27, Juan 9:1-23

. . . En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza. . . . --Isaías 30:15.


En la despedida de un pastor que había servido a su iglesia durante 20 años, varios predicadores elogiaron con elocuencia sus muchas virtudes. Sin embargo, un laico le dio un tributo que el pastor consideró el más agradable de todos. Dijo: «Lo he observado casi todos los días durante los últimos 20 años, y nunca he visto que tenga prisa.»

El pastor dijo que durante años le pidió a Dios que le enseñara cómo renovar sus fuerzas «en quietud y confianza», tal como había leído en Isaías 30:15. En este versículo, Isaías estaba llamando a la rebelde Israel a regresar a Dios y confiar en Él para hallar nuevas fuerzas. Sin embargo, el pastor vio en ese versículo un principio aplicable a su propia vida.

Algunas personas son calmadas por naturaleza; otras, muy nerviosas. Pero los cristianos, independientemente de su temperamento, pueden acudir a Dios en oración y aprender a renovar sus fuerzas en quietud y confianza. Martín Lutero dijo que a veces estaba tan ocupado que tenía que pasar al menos tres horas al día en oración para hacer algo. A menudo revertimos ese orden. Nos apresuramos de una tarea a otra sintiéndonos aturdidos porque no hemos apartado tiempo para estar con el Señor.

Aprendamos el principio establecido en Isaías 30:15. En quietud y confianza delante de Dios encontramos la verdadera fuente de fortaleza para permanecer calmados.

NUNCA ACEPTES MÁS TRABAJO SI NO TIENES TIEMPO PARA ORAR POR ÉL.

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