6 de noviembre,

A la manera de Jesús

La Biblia en un año: Jeremías 37-39, Hebreos 3

Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba. –Marcos 1:35.


¿Alguna vez has tenido uno de esos días muy ocupados en que necesitas más tiempo que el que ofrece el reloj? ¿Días cuando todo el mundo te busca para que le ayudes y las tareas parecen interminables? Podrías preguntarte: ¿Le habrá pasado esto a Jesús? Y si le pasaba, ¿qué hacía Él?

Considera el día en la vida de Jesús que se registra en Marcos 1:21-34. Comenzó con una visita a la sinagoga donde fue a enseñar, lo cual hizo con autoridad. Luego las cosas se pusieron difíciles. Un hombre poseído por un demonio empezó a gritar a Jesús. Calmada pero severamente, el Maestro echó fuera al demonio.

Cuando Jesús salió de la sinagoga, Él y sus amigos fueron a la casa de Pedro. Pero no pudo descansar; la suegra de Pedro estaba enferma y necesitaba un toque de sanidad. Más tarde, la ciudad entera se reunió fuera para que Jesús pudiera sanar a más enfermos y echar fuera más demonios. Debe haber sido un día agotador.

¿Cómo respondió Jesús? ¿Se tomó el próximo día libre? ¿Se fue a los frescos arroyos de las montañas de Cesarea de Filipo? No, al día siguiente se levantó antes del amanecer, buscó un lugar solitario, y oró (v.35). Procuró el poder rejuvenecedor de la presencia de su Padre.

¿Cómo manejas tú un día difícil? Quédate a solas con Dios y busca su ayuda. Empieza tu día a la manera de Jesús.

SI ESTÁS DEMASIADO OCUPADO PARA ORAR, ESTÁS DEMASIADO OCUPADO.

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