18 de noviembre,

Interludios musicales

La Biblia en un año: Ezequiel 8-10, Hebreos 13

El les dijo: Venid vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco... . –Marcos 6:31.


Dios escribe la música de nuestra vida. Nuestro papel es seguir su dirección: tarareando, armonizando, mezclando y cantando a tono.

Servir al Señor, igual que cantar, puede ser emocionante y grato. Pero cuando nos hacen a un lado por causa de enfermedad, o reemplazo, o jubilación, los interludios pueden ser frustrantes e insatisfactorios. Cuando Dios nos dice: “Venid ... descansad un poco” (Marcos 6:31), puede que no queramos parar. Parece que nuestra actuación ha terminado, que hemos llegado al final de nuestra canción.

Si permitimos que nuestra inactividad nos abrume nos centraremos en nuestros defectos y en nuestras circunstancias. Pero tenemos que acordarnos de que el Señor puede estar usando nuestro tiempo de descanso para que nuestra música sea mejor.

El Gran Director cuenta el tiempo con precisión. El arreglo es más de lo que pensamos. Si mantenemos la mirada en Él, con el tiempo nos dejará repicar otra vez.

Mientras tanto, podemos disfrutar el descanso. Los tiempos tranquilos son oportunidades de acallar nuestras almas y prepararnos para lo que nos espera. El descanso no es un error, ni una omisión, sino una parte necesaria de la sinfonía que Dios escribió al principio y dirige para nosotros todos los días. El Director es quien sabe. Espera en Él.

DIOS USA LAS PARADAS DE LA VIDA PARA PREPARARNOS PARA EL PROXIMO COMIENZO.

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