19 de noviembre,

¿Son malos los buenos tiempos?

La Biblia en un año: Ezequiel 11-13, Santiago 1

... que haces misericordia a millares, ... grande en consejo, y magnífico en hecho.... -Jeremías 32:18-19.


En libros y sermones, a los cristianos se les pregunta muchas veces si su fe es lo suficientemente firme como para soportar los tiempos malos. Sin embargo, yo me pregunto si no sería mejor decir: “¿Es mi fe lo suficientemente firme como para sobrevivir los buenos tiempos?”

Yo oigo hablar todo el tiempo de personas que se apartan del Señor, no cuando la vida es mala, sino cuando es buena. Ahí es cuando Dios no parece necesario.

Muchas veces interpretamos su bendición como una indicación de nuestra bondad, no de la Suya. Asumimos que merecemos todo lo agradable que nos pasa, y no apreciamos lo que Él nos dice acerca de Sí mismo a través de los dones buenos que nos deja disfrutar.

En su libro The Problem of Pain [El problema del dolor], C. S. Lewis escribió: “Dios nos susurra en nuestros placeres ... pero nos grita en nuestro dolor.” Si nos negamos a escuchar cuando nos susurra, puede que use los gritos para captar nuestra atención. Eso les sucedió a los israelitas. Aunque Dios les había dado una “tierra que fluye leche y miel”, se alejaron de Él, por lo que Dios hizo “venir sobre ellos todo este mal” (Jeremías 32:22-23).

La bondad de Dios es una razón para obedecerlo, no una oportunidad para desobedecer. Cuando nos demos cuenta de eso, nuestra relación con el Señor se fortalecerá, no se debilitará, por su maravillosa abundancia y bendición.

LA BONDAD DE DIOS DICE MUCHO DE SU CARÁCTER.

 

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