29 de noviembre,

Dios se acuerda

La Biblia en un año: Ezequiel 35-36, 2 Pedro 1

Porque él conoce nuestra condición; se acuerda de que somos polvo. –Salmo 103:14.


Nunca olvidaré el mensaje que dio el pastor Joseph Bower al personal de nuestro ministerio durante una sesión de capilla hace unos cuantos años. Utilizó tres textos de las Escrituras (2 Timoteo 2:19; Salmo 103:14; 2 Pedro 2:9) para señalar que Dios nos entiende perfectamente: nuestras debilidades, nuestras limitaciones, nuestra naturaleza misma.

Sin embargo, lo que recuerdo más claramente del sermón del pastor es una experiencia personal que él compartió que ilustraba el Salmo 103:14. Hombre de gran tamaño y fortaleza, era activo en la construcción de edificios para iglesias además de predicar.

Un día quiso mover una viga de acero que pesaba unos 135 kilos, por lo que pidió a su hijo que agarrara la otra punta y la colocara en su lugar. El joven trató de levantar la enorme viga pero no pudo. De hecho, terminó en el hospital. Al pastor Bower se le partió el corazón. A causa de su propia fuerza había ignorado la relativa debilidad de su hijo. Prosiguió diciendo que nuestro Padre celestial nunca ignorará las debilidades de sus hijos, porque “él conoce nuestra condición; se acuerda de que somos polvo” (Salmo 103:14).

Si estás hoy bajo una pesada carga, consuélate sabiendo que el Señor nunca te dará una carga mayor de la que puedes llevar. –Richard De Haan

DIOS, QUE CONOCE EL LÍMITE DE LO QUE PODEMOS CARGAR, LIMITA GENEROSAMENTE NUESTRA CARGA.

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