21 de octubre,

Débil y sabio

La Biblia en un año: Isaías 62-64, 1 Timoteo 1

Los tejones, pueblo sin poder, que hacen su casa en la peña. –Proverbios 30:26 (BLA).


Los eruditos bíblicos tienen dificultad para identificar al “tejón” que se menciona en Proverbios 30. Muchos creen que es el mismo animal que el hiráceo sirio. Si es así, Dios llama nuestra atención a una criaturita muy rara.

El hiráceo es aproximadamente del tamaño de un conejillo de indias grande, pero no está vinculado estrechamente a ningún otro animal conocido. Parece un roedor y ha sido llamado el “conejo de las peñas”. Es sumamente vulnerable a los ataques de sus depredadores. Entre sus enemigos están las serpientes, las águilas, los buitres, los leopardos, los perros y otras pequeñas bestias de rapiña como la mangosta.

Entonces, ¿cómo logra sobrevivir esta criatura? La respuesta es sencilla. Hace su casa en hoyos o peñas de la roca, muchas veces junto a la ladera de un empinado despeñadero.

Nosotros nos parecemos mucho al hiráceo. Somos susceptibles a muchos peligros. Las enfermedades, la depresión, las tentaciones, las guerras, los accidentes y el aislamiento nos amenazan constantemente. ¡Si tan sólo encontráramos una manera de sobrevivir como esa pequeña criatura! Pues ¿sabes qué? Sí podemos encontrarla. Nosotros también tenemos una Roca en la cual escondernos: el Señor Dios mismo (Salmo 62:2). La confianza en Él no nos libra de los problemas de la vida, pero sí nos da protección para nuestra alma.

No es malo ser débil si somos lo suficientemente sabios como para refugiarnos en Dios.

¿TE ENCUENTRAS ENTRE LA ESPADA Y LA PARED? REFÚGIATE EN LA ROCA DE LA ETERNIDAD.

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