25 de octubre,

Probado con fuego

La Biblia en un año: Jeremías 6-8, 1 Timoteo 5

Mas él conoce mi camino; me probará, y saldré como oro. –Job 23:10.


En octubre de 1991, un fuego destruyó 2.500 hogares en las cercanías de Oakland, California. Cuando los devastados dueños regresaron y sacudieron los negros residuos, descubrieron que todas sus posesiones habían quedado reducidas a hollín. Sin embargo, un hombre y su hija hallaron un diminuto conejo de porcelana. Se maravillaron al ver que un objeto tan frágil hubiera permanecido intacto. Otras víctimas de la catástrofe también hallaron artículos de barro y porcelana que de alguna forma desafiaron el fuego consumidor.

En el servicio posterior al desastre, un ministro local llevó a su púlpito un florero que no se había roto, que fue lo único que recuperó de su casa. El ministro preguntó a la congregación: “¿Saben por qué esto está aquí todavía y mi casa no?” Se contestó su propia pregunta diciendo: “Porque esto ya había pasado por el fuego antes.”

¿Pueden las terribles pruebas de la vida terminar siendo una bendición? El apóstol Pedro nos dijo que sí. Explicó que las diferentes pruebas pueden dar como resultado “alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo” (1 Pedro 1:6-7).

Las pruebas difíciles pueden ser muy dolorosas, pero si las soportamos por la gracia de Dios, nuestra fe puede salir del horno ardiente más pura y más fuerte que antes.

EL FUEGO REFINA EL ORO; LA ADVERSIDAD REFINA AL HOMBRE.

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