3 de septiembre,

Hermoso y herido

La Biblia en un año: Salmos 140-142, 1 Corintios 14:1-20

Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. –Salmo 139:1.


Me encontraba caminando en el bosque detrás de mi casa el otro día cuando vi una hermosa avecilla en el suelo. El pajarillo había sido atacado por un depredador y arrastraba un ala rota.

Tomé el pájaro en mis manos, manos que debieron parecerle toscas. Tal vez porque temía que abusaran de él más de lo que ya había soportado, luchó conmigo ferozmente, chillando desafiante, dándome picotazos en las manos hasta que me sacó sangre.

Pero yo vi temor detrás de su furia. Sentí su corazón latir rápidamente bajo mis dedos; por eso lo acerqué a mí hasta que se calmó. Luego, lo metí debajo de mi camisa. Se lo llevé a «la señora de los pajaritos», una vecina mía conocida por cuidar avecillas hasta que se sanan. Ella sabría qué hacer.

Algunas personas son como ese pajarito. Atacan con furia a los que tratan de ayudarlos. Pero Dios sabe el temor y el quebrantamiento que hay debajo. Todos podemos decir con David: «Oh Jehová, tú me has examinado y conocido.... todos mis caminos te son conocidos» (Salmo 139:1,3).

Oremos y pidamos al Señor que nos ayude a ver más allá de la conducta de los demás y a ser sensibles a su dolor. Respondamos con amor, acerquémosles a nosotros y llevémosles a Aquel que puede sanar sus corazones quebrantados.

DIOS PUEDE SANAR TU QUEBRANTADO CORAZÓN, PERO TIENES QUE DARLE TODAS LAS PIEZAS.

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