28 de septiembre,

El pecado es cosa seria

La Biblia en un año: Isaías 5-6, Efesios 1

... no endeches, ni llores, ni corran tus lágrimas. –Ezequiel 24:16.


Las diferentes culturas hacen luto por la muerte de un ser querido de distintas maneras. En algunos lugares, es costumbre emplear personas para lamentar la tristeza en el velorio. En otros, la muerte de un familiar conduce a elaborados rituales de luto.

Sin embargo, en ninguna cultura es natural hacer lo que Dios pidió a Ezequiel que hiciera cuando murió su esposa. El Señor le dijo que su esposa, «el deleite de sus ojos», sucumbiría a una muerte repentina (24:16). Sin embargo, Ezequiel no debía lamentarse abiertamente, sino que debía guardar silencio (v.17).

¿Por qué pidió Dios a Ezequiel que hiciera algo que parece tan injusto, difícil y antinatural? Quería ilustrar al pueblo de Jerusalén que de la misma forma en que fue quitado el deleite del profeta, así también el deleite de ellos –el templo– les sería quitado. Ezequiel pronunció el juicio de Dios sobre Israel afirmando que perderían el templo a manos de los babilonios.

Igual que a Ezequiel, se les dijo que no harían luto de la manera normal (v.23). La destrucción del templo sería tan horrorosa, y su culpa y aflicción tan abrumadoras, que las expresiones normales de tristeza serían inadecuadas.

¡Qué lección! Dios espera que le obedezcamos. Y cuando no lo hacemos, debemos lamentarnos (Santiago 4:8-9). El pecado es cosa seria.

CUANDO JUEGAS CON EL PECADO NUNCA GANAS.

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