30 de septiembre,

Guantes útiles

La Biblia en un año: Isaías 9-10, Efesios 3

Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros. –Efesios 3:20.


Jennifer acababa de escuchar un perturbador informe acerca de un aumento en los casos de depresión entre las mujeres. El informe citaba un incremento del alcoholismo relacionado con dichos casos y una mayor dependencia de las recetas médicas.

«¿Y qué estás haciendo al respecto, Señor?» –dijo Jennifer en oración. Pero mientras más lo pensaba, más creía que Dios le estaba pidiendo a ella que hiciera algo. Sin embargo, todo lo que veía eran sus propias limitaciones.

Para ayudarse a pensar en el asunto escribió algunas razones que le impedían tomar medidas: timidez, temor de involucrarse, falta de tiempo, un corazón frío, sensación de incapacidad, temor al fracaso: ¡una lista cobarde!

Cuando terminó su lista vio que era hora de recoger a sus hijos de la escuela. Se puso su abrigo y agarró sus guantes. Estaban allí tirados tiesos e inútiles... hasta que ella deslizó las manos dentro de ellos. En ese momento se dio cuenta de que Dios no quería que pensara en sus limitaciones. Más bien quería poner Su poder en ella y obrar por medio de ella, de la misma forma en que los guantes se hicieron útiles cuando ella entró las manos.

¿Por qué nos sentimos inadecuados para la obra que Dios nos ha dado? Él quiere amar a los demás por medio de nosotros, «según el poder que actúa en nosotros» (Efesios 3:20).

CUANDO DIOS DA UNA ASIGNACIÓN VIENE CON SU CAPACITACIÓN.

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